jueves, 8 de julio de 2010

SOBRE LOS CANDIDATOS EN MORROPON

Sobre los candidatos en Morropón

Martín Cornejo Cornejo

Las especulaciones sobre las candidaturas se terminaron. Con la inscripción ante el Jurado Nacional de Elecciones, comenzó oficialmente la competencia electoral. Como en el futbol, hubo algunos “jales” de un equipo a otro. Algunos ya anunciados con mucha anterioridad y otros un poco sorpresivos. El transfuguismo político tan criticado a nivel nacional se repite a pequeña escala en nuestro distrito. La política parece tener su propia ética donde lo único que importa es ganar, el como y con quien depende de las circunstancias. Los principios, la lucha por los ideales, la consecuencia política parecen ser parte de un discurso político que ya no cuadra en esta sociedad de consumo donde hasta los principios se han mercantilizado. Veamos algunos datos que nos parecen interesantes resaltar para que tú querido elector tengas en cuenta a la hora de elegir:

Son ocho candidatos para un distrito que no tiene más de 8,500 electores, y aunque en teoría parecen muchos, la experiencia nos dice que los electores suelen concentrar sus votos en dos o tres candidatos, los demás juegan a engrosar su currículo como ex candidato a la alcaldía de Morropón. Seis de ellos postulan por segunda o tercera vez y todos lo hacen por una agrupación política distinta a la que postularon en las elecciones pasadas. Entre ellos podemos destacar al profesor Modesto Palacios y al Ingeniero Elio Chiroque, quienes en sus tres postulaciones lo han hecho por agrupaciones políticas diferentes. El profesor Guido Ruesta con dos postulaciones en dos movimientos diferentes y el ex alcalde Carlos Ramos, quien postula ahora por un movimiento independiente después de desligarse del Partido Aprista. Por su parte el actual alcalde Duberlí López postula a la reelección dentro de la alianza Unidos Construyendo, de la que forma parte el Partido Socialista del cual él es militante.

Las mujeres como siempre están sub representadas. Ninguna agrupación lleva como candidata a la alcaldía a una mujer. En seis de las listas se han limitado a cumplir con el requisito mínimo exigido por la ley (dos mujeres en la lista) y en tres de ellas las mujeres cierran la lista con lo que no tienen ninguna opción de entrar como regidoras aunque ganen. Sólo en el caso de Acción Popular, la cuota de género se cumple al revés: hay solamente dos hombres en la lista, pero con un ligero detalle, uno de ellos la encabeza.

Todavía nos parece prematuro hablar de favoritos. La competencia recién comienza y todos sabemos que en nuestro País, las elecciones se definen en los últimos quince días. Sin embargo, haciendo una lectura histórica de los resultados, siempre en nuestro distrito la competencia ha sido entre la izquierda y el partido aprista, aunque esta vez, ambos van un poco disminuidos. El primero por el desgaste propio de la gestión que culmina y el partido aprista por su división interna con el ex alcalde Carlos Ramos y el descontento generalizado de la población con el gobierno regional y el gobierno nacional a los que solo sus militantes defienden.

Pero al fin y al cabo, todos los candidatos parten con el optimismo de ganar. Unos lo hacen basados en su capacidad, otros en su liderazgo, algunos en su carisma y por cierto otros … en la bondad de Dios y en la suerte en esto que muchos creen que es una tinka electoral.

Deseamos como siempre que este año la competencia sea alturada donde primen las propuestas, el diálogo con la población, el respeto mutuo, no las promesas, si no los compromisos. Creo que no debemos confiar los destinos de nuestro distrito a quien use medios ilícitos para llegar al poder como la mentira, la calumnia, los ofrecimientos irrealizables, los regalos para comprar votos, etc, por que quien es capaz de usar medios ilícitos para llegar al poder, siempre los usará también para mantenerse en él o para recuperar lo invertido como muchos lo dicen. SUERTE A TODOS.


Desde España Valencia, julio del 2010

MANCOMUNIDADES Y DESARROLLO LOCAL EN MUNICIPIOS RURALES

Mancomunidades y desarrollo local en municipios rurales
Martín Cornejo Cornejo


Después de una larga espera, el diez de abril salió publicado el DS No. 046-2010 – PCM que aprueba el reglamento de la ley de mancomunidades municipales. Deseamos que con este nuevo instrumento legal, quede zanjado este tema de la legalidad que ha distraído a las mancomunidades de sus objetivos principales por muchos años. Donde algunas como la mancomunidad Andino Central de Piura han tenido que reinscribirse hasta en dos oportunidades. Podemos estar de acuerdo o no con parte o la talidad del espíritu o contenido del reglamento. Particularmente me parece que faltó aclarar bien la naturaleza y por tanto la razón de ser de las mancomunidades. Así por ejemplo, tal como están expuestos sus principios y fines en los artículos tres y cuatro, no las diferencia en nada o casi nada en lo que corresponde a los gobiernos locales en forma individual por sí mismos. Considero que el principio de subsidiariedad debe ser uno de los principios fundamentales de las mancomunidades, pero entendido en el sentido que las mancomunidades deben actuar en materias de su competencia y cuando su actuación mejore los niveles de eficiencia y eficacia de los proyectos o servicios en comparación si los ejecutasen las municipalidades en forma individual. Igualmente en los fines, las mancomunidades en nuestro país están compuestas mayormente por municipios rurales y pequeños que tienen poca incidencia en el quehacer nacional. En ese sentido, las mancomunidades también cumplen un papel de representación y vocería de estos municipios que en forma aislada no son escuchados.

Por otro lado, consideramos oportuno, poner sobre la mesa algunas reflexiones que podrían servir para el trabajo con las mancomunidades En este pequeño aporte, espero brindar algunas ideas en ese sentido.

A partir de la década de los ochenta, asistimos a una revalorización del espacio local y de los territorios locales, como espacios privilegiados para la ejecución de políticas públicas tendientes a lograr el desarrollo económico y social de la población… “Esta nueva forma de concebir e implementar políticas públicas evidencia la crisis de los modelos tradicionales de gobierno e incorpora nuevos valores, nuevas visiones, nuevas prioridades y nuevas formas y estilos de gobierno de los territorios” (Gomá; Subirats, 2000; Pascual, 2004, citados por J. Romero). Ello debido principalmente a los siguientes motivos.

Las políticas neoliberales implementadas en todo el mundo en el marco de la globalización económica, se han mostrado eficientes para lograr altos niveles de crecimiento económico en muchos países, pero totalmente ineficientes para generar empleo de calidad y mejores niveles de vida en sus poblaciones, Mucho más para reducir los niveles de pobreza en los países en vías de desarrollo.
Existe una redefinición del territorio no solamente entendido desde el aspecto físico y como variable dependiente de los cambios y decisiones que se suceden a nivel macro, sino como espacio donde se realizan y se deciden una serie de relaciones sociales, económicas, políticas, culturales, etc. Es decir, el territorio es parte de los procesos que en él se desarrollan. Les da una particularidad, una identidad propia que al mismo tiempo los difiere de otros territorios. …El territorio es entendido como recurso, como patrimonio, como paisaje cultural, como expresión de la memoria colectiva, como bien público como espacio de solidaridad, como legado (J. Romero, 2005)
Generación y resurgimiento de nuevas identidades locales: políticas, culturales, sociales, etc. A diferencia de lo que se pensaba inicialmente, que el proceso de globalización iba a diluir estas identidades locales, hoy se tiene claro que éstas se han reforzado, redefinido y que las diferentes poblaciones buscan incorporarse al circuito mundial a partir de estas identidades, no perdiéndolas (Castells, 1998)
Exigencia de mayor participación ciudadana en los asuntos públicos. La gente actualmente demanda participar en la toma de decisiones que afectan su vida misma y el desarrollo de sus comunidades locales. ¿Donde invertir?, ¿en qué invertir? ¿Cuándo invertir? Son preguntas que actualmente los ciudadanos nos gustaría que nos hiciesen. Plantea también el reto de nuevas formas de gobernanza local donde se priorice el dialogo, la concertación y la generación de sinergias entre los diferentes actores locales.
Redefinición de las concepciones de espacio y tiempo donde ya no es tan importante la proximidad sino la conectividad. Así los territorios pueden estar más conectados a otros circuitos económicos que se encuentran lejos que a los propios territorios vecinos.
Fracaso de políticas sectoriales que tenían miradas muy parceladas de la realidad y muy desconectadas unas de otras, generando duplicidad, ineficiencia e ineficacia en las actuaciones.
Desarrollo de la concepción de la competitividad territorial, donde no solamente compiten empresas, capitales, sino los mismos territorios por atraer dichos capitales. En consecuencia, buscan desarrollar sus potencialidades, superar sus debilidades y limitaciones con la finalidad de mostrarse atractivos.

Como hemos señalado, todos estos procesos arriba mencionados han llevado a que actualmente haya una re valoración de los espacios locales. Además por que es allí donde realmente la gente vive, sufre y goza sus sueños, esperanzas y frustraciones, personales y colectivas.

Sin embargo, a la par de lo anteriormente dicho, o justamente por ello, surge también la necesidad de una redefinición de lo local. En efecto, tradicionalmente se ha definido lo local a partir de la división política administrativa del País. Por tanto, lo local, sería lo equivalente a lo municipal. Esta definición aceptada por mucho tiempo, es cuestionada en la medida que han surgido nuevas necesidades sociales, culturales, ambientales, económicas, de empleo, urbanísticas que no pueden ser explicadas desde esta concepción de lo local, y cuyas soluciones necesariamente pasan también por otras dimensiones y otros ámbitos que van más allá de lo estrictamente municipal. Las mancomunidades municipales están llamadas a constituirse en esas entidades supra municipales cuyo funcionamiento debe permitir hacer frente de manera conjunta a determinados proyectos o servicios de diferente orden que corresponden al ámbito municipal, pero que es difícil, sino imposible, que cada Municipalidad en forma individual lo pueda realizar de manera oportuna, eficiente y eficaz. Sobre todo las municipalidades con menor población o de características rurales, y por tanto son ellos los que más probabilidades y necesidad tienen de poder articularse en estas formas de cooperación municipal[1].

Sin embargo, también consideramos necesario tener cuidado cuando hablamos del desarrollo local, porque podemos estar poniendo sobre las espaldas de los actores locales tanto políticos, como económicos y sociales, las responsabilidades del desarrollo, olvidando que éste tiene condicionantes histórico estructurales que de alguna u otra manera afectan el accionar de los actores locales, mucho más en un contexto de liberalización económica y de re centralización de los recursos por parte de Estado. Es decir, en nuestro afán por promover el desarrollo local, corremos el riesgo de querer suplir lo que debería seguir siendo una responsabilidad del Estado: generar condiciones de bienestar para toda la población buscando la cohesión social y el equilibrio territorial en el desarrollo.

Desde España Valencia, 27 de Abril del 2010.

[1] En el Perú existen 1832 municipios, de ellos 970 tienen menos de 5,000 habitantes que corresponden al 52,9% del total de municipios del país y 1300 son considerados rurales.

miércoles, 7 de julio de 2010

El Culturicidio de García

El Culturicidio de García


Martín Cornejo Cornejo.


El presidente García, un megalómano por definición, persiste en sacar de juego a cualquiera que se oponga al modelo de desarrollo neoliberal implantado en nuestro País y que él continua con absoluta devoción. Modelo que se sostiene en la explotación irracional de nuestros recursos naturales por parte de las empresas transnacionales, que obtienen por ello grandes ganancias, dejando migajas al debilitado Estado Peruano. Para lograr dicho propósito, a García no le importa matar a indígenas en Bagua, torturar a campesinos en la sierra de Piura y calumniar y acusar de violentistas y terroristas a políticos, intelectuales y hasta a sacerdotes que se opongan a esta política de rapiña sobre los recursos de nuestra nación. En esta batalla por el usufructúo de los recursos, todo parece valer para García y las transnacionales que los desean con especial avidez. Para ello cuenta además, con una sarta de acólitos de la prensa conservadora y de su partido, empezando por el actual primer ministro, cuyo principal mérito para mantenerse en el cargo es precisamente no tener ningún mérito y por tanto sostenerse gracias al favor del presidente, lo cual debe pagar con lealtad, cosa por lo demás que le fascina al ególatra de García.

En el esquema del gobierno, el mensaje es claro: o estas a favor del modelo y por tanto del gobierno y eres “moderno” “desarrollado” y estas en “lo políticamente correcto”, o estas contra él y por tanto eres “perro del hortelano” “caviar” “chavista” “revoltoso” o “ciudadano de segunda categoría”. El esquema no acepta matices ni críticas. La defensa del estado de derecho y la gobernabilidad, es el pretexto ideal para acallar toda protesta, toda voz disidente. El estado de derecho se ha convertido así en ese sacrosanto altar ante el cual todos debemos inclinarnos, aunque no se nos consulte si estamos de acuerdo con lo que él representa actualmente, o si nos sentimos representados en él. Mantener la paz social y apagar todo conflicto social a cualquier precio se han convertido en prioridad nacional. Ese es el rol que la derecha le ha asignado al Estado y que el gobierno cumple a cabalidad: ser garante de la inversión y la propiedad privada.

Sin embargo, vemos en nuestro país, que cada vez más ciudadanos no nos sentimos representados en ese estado de derecho, que lo sentimos como la imposición de los intereses de unos pocos sobre los otros que son la mayoría. Y que cada vez más las protestas sociales se tiñen de matices culturales. En efecto, de acuerdo a los informes de la defensoría del pueblo, los movimientos sociales más importantes de los últimos tiempos ya no como en los setentas, de trabajadores sindicalizados pidiendo mayores salarios y mejores condiciones de trabajo, por lo que las protestas adquirían connotaciones clasistas siguiendo el clásico esquema social Marxista. Tampoco como en los ochentas, de sectores de migrantes ubicados en las periferias urbanas pidiendo ser atendidos con servicios básicos y de transporte. Hoy la absoluta mayoría de protestas sociales, son de carácter territorial. Son poblaciones enteras de un determinado territorio afectado por las explotaciones mineras o que ven amenazados sus territorios y que piden ser reconocidas, valoradas y tomadas en cuenta en las decisiones que afectan su opción de desarrollo y su estilo de vida. Reclaman ser reconocidos no solo en sus derechos individuales como ciudadanos, si no en sus derechos colectivos como miembros de una comunidad diferente que tiene su propia cultura y por tanto, su propia visión del mundo, de la naturaleza, de la vida y en suma, del desarrollo. Pero ante ello, el gobierno de García solo tiene balas como respuesta. Al fin de cuentas se trata de ciudadanos de segunda categoría “los nadies” como los llama Galeano, cuya vida para muchos vale menos que las balas que los matan como el mismo Galeano señala. La fórmula es simple: imposición del modelo neoliberal como única vía del desarrollo e invisibilización política y cultural de quienes se opongan. En ese sentido, todo lo que no encuadre en el modelo dominante es ridiculizado, satanizado y despreciado a punto de negársele cualquier forma de expresión y de defensa. Desarrollo es sinónimo de neoliberalismo y por tanto, el desarrollo consiste en que poco a poco las poblaciones vayan adquiriendo los valores y costumbres de la cultura occidental a la cual se considera superior por ser portadora de la “modernidad”. Pero lo más peligroso de esta visión es que de la invisibilidad política y cultural de las poblaciones que se oponen a aceptar ese modelo, es fácil pasar a la invisibilidad física y eso se logra con el aniquilamiento o genocidio. Es a esto que llamamos culturicidio y que comienza a verse en el gobierno de García. Si la lucha es por el control de los recursos naturales, es fácil deducir que las principales víctimas son y seguirán siendo las comunidades nativas de la selva y las comunidades campesinas de la sierra que ejercen el control territorial de dichos recursos. Para ello cuentan con todas las armas. Un gobierno que legaliza las acciones, armas para imponer dicha legalidad y unos medios de comunicación que buscan legitimarlo en la sociedad.

Si en los albores de nuestra república, en nombre de la construcción del Estado Nación se buscó acallar las diferencias y homogenizar el país en torno a los valores culturales occidentales buscando unir a todos en la idea del Estado Nación. Hoy creo necesario, reconocer las diferencias para mantener la unidad nacional. Dar pasos necesarios para reconocernos en la diversidad, para aprender a inter relacionarnos en base al respeto mutuo donde no hayan culturas superiores ni inferiores y donde no se hable de “modelo de desarrollo” sino de “modelos de desarrollo” que recojan la diversidad de nuestro país. La globalización implica no solamente la mundialización del comercio, sino el surgimiento de nuevas identidades y nuevos actores sociales y políticos que los sistemas tradicionales de representación ya no son capaces de incorporar. Ello debe lleva al cambio de las formas tradicionales de gobernar en forma vertical, hacia formas más horizontales basadas en la inclusión, la generación de consensos y al establecimiento de formas de negociación y participación, donde estos nuevos actores se vean reconocidos. Pero para ello es imprescindible buscar nuevos modelos, recrear las propuestas, tener la capacidad de imaginarnos nuevos escenarios, en suma de creer que otro Perú es posible.



Desde Valencia -España, 05 de Julio del 2010

miércoles, 14 de abril de 2010

UN SERRANO NOS QUIERE GOBERNAR

Un serrano quiere gobernar

Víctor Elí Domínguez López

Con gran estupefacción he leído comentarios respecto a la candidatura de Carlos López Jiménez a la Alcaldía de la provincia de Morropón. Afirmaciones eminentemente despectivas, racistas y discriminadoras como aquella de “un serrano nos quiere gobernar”. Pese a ello, este artículo no busca responder ni menos despotricar contra quien escribe, piensa o tiene como actitudes en su vida tales declaraciones. Hacerlo es dar demasiado crédito a quien por una estrechez mental o por inseguridad personal no cae en la cuenta que tanto la discriminación como el racismo, como diría el economista Oscar Ugarteche: “Es el principal freno del Perú” y que “la vergüenza frente a nosotros mismos nos impide reconocernos como lo que somos, con el valor y la dignidad de la historia y que de esa vergüenza sale el racismo y la superioridad del castellano sobre las múltiples lenguas étnicas”.Una primera precisión es que con tal afirmación no sólo le cerramos el derecho de participación y elección a quien viene de la sierra, sino también al de cualquier otro lugar, incluso al negro, al cholo, al gay, al blanco, a la mujer, al joven o al anciano. Desde esa lógica, cualquier persona con cultura distinta está condenada a la restricción de sus derechos, hecho bastante conocido en la historia peruana cuando durante la conquista y en la etapa de colonización de los pueblos indígenas occidente desvalorizó el ser, quehacer y significado que dichos pueblos daban a la realidad.Uno puede estar o no de acuerdo con tal o cual candidatura en términos de capacidad o idoneidad, de experiencia o tendencia ideológica. Sin embargo quien lanza tremendo improperio de desacuerdo con la candidatura de uno de nuestros paisanos lo hace por razones de procedencia, por el hecho de haber nacido o vivir en nuestra hermosa serranía. Es decir, por usar poncho, comer queso, hablar con el dejo característico de nuestros paisanos, gustar del sanjuanito y del huaino, beber aguardiente, practicar la minga, ser respetuoso del visitante, preocuparse por la seguridad de la comunidad vía la ronda, cumplir la palabra empeñada, usar sombrero, etc. En esa frase está claramente expresado un fuerte desprecio por la cultura serrana y por cualquier otra cultura a la que se le relega porque les faltan los requisitos de formación exigibles por la cultura dominante.Quienes nos gloriamos de ser demócratas y promotores de un desarrollo integral y sostenible no podemos estar de acuerdo o avalar frases tan despectivas y discriminadoras como ésta. Las grandes desigualdades y exclusiones que existen en nuestro país tienen en su cimiento la discriminación y el racismo, dos males endémicos que hay que erradicar si queremos desarrollarnos. Contrario a la discriminación cultural, hoy la apuesta está por la interculturalidad, es decir, el encuentro de las diversas culturas y el diálogo entre ellas en condiciones igualdad y respeto mutuo ya que no existe cultura mejor que otra. Contrario a lo fobia hacia la otra cultura, la interculturalidad ve la diversidad cultural como una riqueza que debemos aprovechar sin avasallamientos. A lo largo de la historia, la diversidad cultural en el país ha logrado sobrevivir a pesar de los esfuerzos de las culturas dominantes por construir unidades monolíticas y afirmar identidades, comportamientos, percepciones, creencias y sensibilidades uniformes. Hoy las voces de los indígenas que siempre fueron calladas se escuchan desde Bagua; las voces serranas vienen desde Ayabaca, Morropón y Huancabamba; las voces de nuestros amigos los negros con sabor a tondero y cumanana se abren paso por los caminos de nuestra región; los reclamos por ser reconocidos y respetados de nuestros amigos gay ocupan calles y plazas. Cada vez nos entendemos e integramos con una sola finalidad, hacer de nuestra provincia una sola en su ser, en su bienestar y fuerza para superar sus problemas. La discriminación y el racismo ya fueron.

viernes, 2 de abril de 2010

EL SILENCIO DE LOS INOCENTES

JOSE LUIS CARLIN RUIZ


“Me retiro, me retiro de todo esto, con la conciencia tranquila y sabiendo que cada cosa que dije, la dije con convicción, seguro que aquí, hubieron cosas que se pretenden ocultar….” Esas fueron mis palabras al retirarme definitivamente de un proceso de formación de una importante asociación para la ciudadanía. Había sido designado para formar parte de un concejo directivo y vi que algo no estaban bien y lo hice publico, a partir de ahí una serie de amenazas, una serie de calificativos para mí y mi espacio web, todos contra mi, todos tratando de hacerme callar, cartas amedrentadoras e intimidatorias. Pensé en callarme de una vez, pensé en dejar todo ahí y que el mundo siga su curso, pero soy de esas personas que no callan ante la injusticia, soy de aquellas personas que no puede guardar silencio y me gusta compartir lo bueno y lo malo que sé, con todos, quizá exagero en ser demasiado abierto, demasiado sincero. Esa tarde mientras decía eso, me vino a la mente los rostros de aquellas personas que dijeron: “a mi también me están acusando, a mi también me miran así, a mi me llego una carta pidiendo que me callara, pidiendo que me disculpara públicamente…”. Esa tarde me vino a la mente los rostros de impotencia de aquellas personas que por cuidar un puesto de trabajo, por cuidar su integridad y la de los suyos han hecho silencio, me vino a la mente mi mismo rostro, un rostro también de impotencia, un rostro indignado que para algunos fue de nerviosismo, de desesperación de exagerado atrevimiento, un exceso.
Recordé en ese momento lo que algunos amigos me dijeron: “retírate, no puedes hacer nada por que en esta sociedad la corrupción invade las almas de los hombres y avanza silenciosa, avanza escandalosa, y se hace entre nosotros familiar, tu voz se apagará en el intento de querer llamar a la justicia, en tu intento de querer llamar a la verdad…”
Alguien esa tarde dijo: “vivimos en democracia y en la democracia las minorías no le pueden decir lo que las mayorías tienen que hacer”, si pues, esa tarde mi voz resonaba en los oídos y en las conciencias de mas de seis personas, pero aun así, no era lo suficientemente fuerte para vencer aquella extraña y dudosa convicción de que las cosas estaban bien, se me preguntó por que yo solo era el que había denunciado, hubiera querido saber en ese momento que pensaban los demás, me hubiera gustado saber que era lo que carcomía sus almas, que extraños pensamientos nublaban sus ojos y tapaban sus oídos… y que se reflejaba a en sus irónicas sonrisas.
Se defendían como una jauría de salvajes, recordando y contando historias con el objetivo de engañar a su presa, haciendo gala de su soberbia.
Guarde rápidamente en mi maletín todas aquellas cartas y documentos que probaban cada una de las cosas que dije, pero me di tiempo para leer y dejar en mi mente aquellas palabras con las que se le califica a quienes alzan su voz, a quienes no le tienen miedo a la opresión al amedrentamiento, que no se dejan impresionar por aquellos que ostentan títulos, cargos y experiencia, me convencí que la experiencia es buena que y permite desempeñarte mejor pero también te enseña a saber ocultar y aparentar que esta bien lo que en realidad no esta bien. Grabé en mi mente que a quienes alzamos la voz nos llaman temerarios, difamadores, hostiles, calculadores mentirosos, hostigadores, incapacitados e ignorantes, viles, vejatorios, calumniadores, nos ensañamos, somos perseguidores…
Comprendí que en esta sociedad a veces es mejor hacer silencio, es mejor cerrar los ojos y no escuchar para que todos estén bien contigo, serás buena persona y todos te sonreirán
Recogí esos documentos y los guarde sabiendo que ahí estaba lo que vi, lo que escuché y todo lo que sé, y que si alguna vez los vuelvo a leer recordaré que un día dije y busqué solamente la verdad, que no me ensañé con nadie, que no difamé a nadie que no dije nada contra nadie, solo busqué, repito, una verdad..
Esa tarde cuando irónicamente sonreían, mi rostro permanecía sereno, inquietante, tal vez perturbado, pero mi alma y mi mente estaban tranquilos, trasparentes, y seguro mi alma sonrió, sabiendo que si ellos mostraban una sonrisa, a su alma tal vez mas de un remordimiento la aturdía.
Esto ha de resultar totalmente pequeño, comparado a cuantas cosas leemos en los diarios y vemos en la TV. Pero comprendí, que los males de la sociedad nacen precisamente en estas cosas pequeñas que nos negamos a observar y corregir, porque pensamos: “ya otros lo harán…” ¿Otros? ¿Quienes? Somos nosotros que debemos empezar.
Me retire cuando ellos se cubrían entre las sombras de la noche y yo camine en silencio, llevando conmigo mi silencio y el de muchos, bajo una suave lluvia que al polvo del camino sosegó.